El cáncer de colon es una enfermedad que se desarrolla en el intestino grueso o el recto y, en muchos casos, inicia con la formación de póli
El cáncer de colon es una enfermedad que se desarrolla en el intestino grueso o el recto y, en muchos casos, inicia con la formación de pólipos que van transformándose con el tiempo.
Este es uno de los tipos de cáncer más frecuentes a nivel mundial, afecta a hombres y mujeres y, por su naturaleza, la alimentación juega un papel muy importante tanto en su desarrollo como en su prevención y control.
Dado que se trata de un tipo de cáncer que en sus primeras etapas puede no presentar síntomas claros, los hábitos saludables tienen un papel clave para su prevención, además de, por supuesto, las pruebas de detección recomendadas por profesionales de la salud.
La intervención oportuna puede mejorar significativamente el desarrollo y la salud de las personas que padecen este tipo de cáncer, pero nuestros hábitos alimenticios también pueden ser de gran ayuda si los ajustamos adecuadamente.
Es importante entender que cualquier persona puede llegar a desarrollar cáncer de colon, pero existen algunas poblaciones que tienen un riesgo significativamente mayor gracias a distintos factores como la genética, el estilo de vida y el ambiente.
Especialistas en la salud del intestino han identificado ciertos alimentos cuyo consumo constante puede llegar a aumentar el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.
Comerlos no significa que automáticamente vamos a desarrollar este tipo de cáncer, pero el patrón de consumo elevado y frecuente puede favorecer los procesos inflamatorios, las alteraciones en el sistema y la formación de compuestos dañinos en el organismo.

Estos alimentos pueden facilitar los procesos inflamatorios en el cuerpo. Foto: Pexels / Ilustrativa.
Carne roja
Un consumo alto y constante de carne de res, cerdo o cordero puede presentar un mayor riesgo para desarrollar este tipo de cáncer.
Esto se debe al hierro hemo presente en los productos mencionados, mismo que favorece la formación de compuestos potencialmente dañinos dentro de nuestro sistema intestinal.
Además, al cocinar estos tipos de carne a temperaturas muy altas, como por ejemplo al asarlos directamente al fuego, se pueden generar sustancias que afectan las células del colon.
Alcohol
Consumir alcohol de forma regular o en exceso tiene muchas desventajas para la salud, pero en el caso del cáncer colorrectal estos productos también se han vinculado a un mayor riesgo de padecerlo.
Nuestro organismo produce acetaldehído al metabolizar el alcohol y esta sustancia puede dañar las células y su material genético; además, las bebidas alcohólicas también pueden irritar la mucosa intestinal y contribuir al desarrollo de procesos inflamatorios.
Carnes procesadas
El tocino, las salchichas, el jamón y otros embutidos similares que pasan por procesos de curado, ahumado o salado pueden hacer uso de nitratos y nitritos.
Estos compuestos se pueden llegar a transformar en sustancias que dañan el ADN celular durante la digestión; por eso, diversos estudios han explorado la relación que existe entre las carnes procesadas y el aumento del riesgo de cáncer colorrectal.
Productos con azúcares añadidos
Una dieta rica en bebidas o alimentos con azúcares añadidos se asocia directamente con obesidad y resistencia a la insulina; estos dos factores incrementan el riesgo de distintos tipos de cáncer, entre ellos el colorrectal.
Además, hay varios productos de este tipo que suelen desplazar a los alimentos frescos ricos en fibra, un nutriente que resulta esencial para mantener y proteger la salud del colon.
Alimentos ultraprocesados
Con este rubro nos referimos a las botanas empaquetadas, las comidas listas para microondas, los cereales con alto contenido de azúcar o los refrescos comerciales. Estos alimentos suelen contener aditivos y grandes cantidades de sodio, azúcares y grasas poco saludables; por eso, el consumo frecuente altera la microbiota intestinal y promueve inflamación crónica, lo que forma un entorno menos favorable para la salud digestiva y aumenta el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.
Fuente: Gastrolab.
Por: Rafael Maldonado.

