La Policía de Nueva Gales del Sur (NSW Police) hizo públicas este lunes una serie de fotografías y descripciones procedentes de documentos jud
La Policía de Nueva Gales del Sur (NSW Police) hizo públicas este lunes una serie de fotografías y descripciones procedentes de documentos judiciales, que revelan la preparación minuciosa y los pasos previos de los presuntos autores del ataque en Bondi Beach, en Sídney, perpetrado el 14 de diciembre. El material, autorizado para divulgación tras la modificación parcial de las órdenes de supresión judicial, incluye imágenes de bombas caseras, fotogramas de videovigilancia donde se observa a los sospechosos en pleno reconocimiento del lugar y material gráfico del vehículo utilizado, así como capturas de los individuos desplazándose rumbo al escenario dos días antes de la matanza. Estas imágenes —de cámaras y satélites— documentan el desplazamiento y localización exacta del coche y sus ocupantes, y fueron difundidas de manera oficial el 22 de diciembre de 2025, con el reconocimiento a Google Maps y la prohibición de reventa.
El documento policial —del que se publicó una versión editada tras la decisión del magistrado principal adjunto Michael Antrum— expone en su inicio imágenes de varias bombas de tubo caseras. Los artefactos, ensamblados con tuberías metálicas y cinta adhesiva, incorporan componentes improvisados como pelotas de tenis y baterías. Estas bombas artesanales, descritas como dispositivos explosivos improvisados (IED), fueron arrojadas hacia la multitud congregada en Archer Park durante la celebración de Janucá (Chanukah by the Sea), pero ninguna llegó a detonar. Expertos en explosivos confirmaron que los dispositivos eran “viables”, aunque no explotaron.
El día del ataque, de acuerdo con los documentos presentados a la NSW Local Court, Naveed y Sajid Akram aparcaron en Campbell Parade y situaron dos banderas del Estado Islámico en el parabrisas delantero y trasero del vehículo, operación documentada fotográficamente por la policía. Del interior del coche sacaron tres armas largas, junto a tres bombas de tubo y una bomba de pelota de tenis. Entre las imágenes más destacadas figura la fotografía del maletero del automóvil, en la que se aprecian una de las bombas artesanales y municiones.
Tras aproximarse a la multitud de Archer Park, los atacantes lanzaron cuatro artefactos explosivos hacia los asistentes; según peritos forenses, ninguno detonó, pero el potencial destructivo de los dispositivos quedó corroborado. Inmediatamente, abrieron fuego indiscriminadamente, dejando un saldo de 15 personas muertas y decenas de heridas, en uno de los atentados más graves cometidos en Australia en los últimos tiempos.
El sumario judicial incluye videos extraídos del teléfono móvil de Naveed Akram, en los cuales él y su padre aparecen entrenándose en el uso de armas de fuego —presuntamente en entornos rurales de Nueva Gales del Sur, durante octubre de 2025—. Las grabaciones los muestran coordinando movimientos tácticos y disparando escopetas. En otro clip, aparecen sentados ante una bandera negra del Estado Islámico mientras Naveed recita en árabe pasajes del Corán, y ambos —en inglés— esgrimen sus motivaciones políticas y religiosas, condenando actos de “sionistas” y justificando el atentado. Según la policía, estas capturas corroboran la “adhesión a una ideología extremista y violencia religiosa”.
En el material judicial se consignan además recomendaciones sobre protección a víctimas y sobrevivientes, con informes psiquiátricos que advierten sobre el riesgo de retraumatización por la exposición mediática —aunque los afectados podrán no mantenerse en anonimato si eligen exponer públicamente sus experiencias—.
Un artefacto explosivo improvisado localizado en el maletero del vehículo CN59DR, que, según un documento judicial, se cree que fue utilizado por Sajid y Naveed Akram, autores del tiroteo durante una celebración judía de Hanukkah en Bondi Beach el 14 de diciembre (FOTO: Policía de Nueva Gales del Sur)
El caso judicial se retomará en febrero de 2026, cuando se reevaluarán las órdenes vigentes sobre la protección de información y el acceso público a los expedientes. Mientras tanto, Naveed Akram enfrenta 59 cargos, incluyendo quince por asesinato y uno por acto terrorista. Su padre, Sajid Akram, cayó abatido en el lugar por disparos de la policía, según el expediente difundido el 22 de diciembre.
Fuente: Infobae.
Por: Carlos Eduardo Martínez.

