¿Alguna vez habías oído hablar de los macronutrientes y su importancia en la salud? En pocas palabras, estos son los grandes protagonista
¿Alguna vez habías oído hablar de los macronutrientes y su importancia en la salud?
En pocas palabras, estos son los grandes protagonistas de la alimentación, son esos componentes que nuestro cuerpo necesita en una mayor cantidad para llevar a cabo sus funciones de manera correcta.
Por ejemplo, nos brindan energía, nos ayudan a construir los tejidos y las estructuras del cuerpo y permiten que todo en el organismo, desde los músculos hasta el cerebro, realice sus funciones sin fallas.
A diferencia de otros compuestos necesarios para la salud, como las vitaminas y minerales, que se requieren en pequeñas dosis, los macronutrientes deben consumirse diariamente y en porciones más significativas, pero no se trata solo de incluirlos en tu dieta, sino de encontrar el equilibrio adecuado a la hora de consumirlos.
La deficiencia de macronutrientes puede afectar la salud, pero también el exceso de los mismos. Al faltar, puede llegar a provocarte fatiga o problemas metabólicos, mientras que consumir demasiados puede contribuir al sobrepeso, enfermedades cardiovasculares o alteraciones importantes.

Lo ideal es considerar distintas fuentes para conseguir macronutrientes. Foto: Pexels / Ilustrativa.
Carbohidratos
Los carbohidratos o hidratos de carbono son nuestra fuente principal de energía para el organismo, se encargan de alimentar al cerebro y darle combustible a los músculos.
Podemos encontrarlos en productos como el arroz, el pan, las pastas, las tortillas, las papas, las frutas y los vegetales.
Aunque usualmente se les suele ver con malos ojos, la clave está en elegir carbohidratos de buena calidad, como los de los cereales integrales o frutas y vegetales, además de entender que hay alimentos que te brindan carbohidratos y también otros nutrientes importantes.
Lo ideal es no abusar de los ultraprocesados, que son ricos en azúcares añadidos.
Proteína
Estas tienen una función relacionada con las estructuras del cuerpo, ayudan a formar y reparar los tejidos y son esenciales para la producción de hormonas y enzimas.
Las podemos obtener de alimentos como la carne, el pollo, el pescado, los lácteos, los huevos, las leguminosas y los frutos secos.
Consumir proteína de forma adecuada es muy importante, sobre todo en las etapas de crecimiento o si realizas actividad física de forma constante.
Grasas
Por último, pero no menos importante, tenemos a las grasas, que aunque tienen mala fama, debemos entender que son indispensables para nuestro cuerpo.
Aportan energía, ayudan a absorber nutrientes y son clave para que nuestro sistema nervioso funcione adecuadamente.
Las grasas se pueden encontrar en aceites, aguacate, semillas, nueces, pescados grasos y otros productos como la mantequilla.
Aquí hay que poner mucha atención en el tipo de grasa que se consume y la cantidad de las mismas para evitar problemas con el organismo, a menudo las grasas insaturadas son a las que le debemos dar prioridad, mientras que las saturadas y las grasas trans se deben consumir con moderación.
Fuente: Gastrolab.
Por: Rafael Maldonado.

