En una casa de seguridad en Culiacán, con la identidad y la voz alteradas para protegerlo, un presunto sicario del Cártel de Sinaloa describió
En una casa de seguridad en Culiacán, con la identidad y la voz alteradas para protegerlo, un presunto sicario del Cártel de Sinaloa describió ante una cámara cómo su organización garantizó la victoria de Rubén Rocha Moya en la elección de 2021.
“Que roben las urnas, que argumenten a la gente que voten por fulano o que será lo último que hagan en su vida”, dijo el sicario a las cámaras de DW en el documental México bajo el control de los cárteles: el poder en la sombra en Sinaloa, publicado el pasado 4 de agosto.
Al ser cuestionado si Rocha Moya pudo haber sido gobernador sin el apoyo de Los Chapitos, éste contesta tajantemente: “No, no habría sido así, porque los patrones son los que mueven el ajedrez”, respondió.

El testimonio recogido por la cadena alemana Deutsche Welle coincide con lo que el Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene en la acusación formal presentada el 29 de abril de 2026 contra Rocha Moya y nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa.
Es el primer testimonio en cámara de un presunto integrante activo del cártel sobre la elección de 2021, pero no sólo habló de eso, sino de su rol dentro del cártel.
El hombre se presentó a sí mismo sin rodeos: “Soy sicario. Hago levantones, asesinatos, cobros de piso, cobros de cuentas”. Dijo que fue reclutado cuando era adolescente y trabajaba a medio tiempo, y que si se negara a cumplir una orden, lo matarían.
Describió con remordimiento lo que eso implica: “He visto qué les ocurría a los que se negaban por principios a matar a mujeres o niños. Okey, perfecto. Aquí están tus principios. ¡Bang, bang!”

El sicario también describió la relación operativa entre el cártel y las fuerzas de seguridad. Señaló a la Guardia Nacional como la institución más penetrada: “Se utiliza la Guardia Nacional, que son los más corrompidos. Si se sabe de una casa con mucha gente armada, le pasamos el dato a la Guardia Nacional y ellos hacen su trabajo. Es ganar, ganar”.
Afirmó que el cártel opera con patrullas clonadas y que sus integrantes se disfrazan de policías para participar en operativos. “Tenemos patrullas clonadas. Son patrullas idénticas como las del gobierno. Nos disfrazamos igual que ellos y asistimos al evento”, dijo.
Sobre quién ejerce el poder real en Sinaloa, el sicario no dejó margen de duda: “Los cárteles, lo he visto con mis propios ojos. Son los cárteles los que mueven los hilos en el gobierno”.
El documental también recoge el testimonio de Paola Gárate Valenzuela, diputada local por la alianza PRI-PAN-PRD que fue privada de la libertad la noche del 5 de junio de 2021, un día antes de la elección.

Gárate describió el momento en que hombres armados la interceptaron: “Y luego me encañonan toda con la cabeza hacia abajo y el pelo hacia el frente, que al parecer traían algún dispositivo que habían activado. Entonces podíamos volar todos ahí. Ahí yo dije: ‘¿Me van a matar, no?’”
Según su relato, los secuestradores les transmitieron un mensaje claro a los detenidos: “Ruéguenle a Dios que gane Morena, porque si no gana Morena, aquí a todos los matan”. Fueron llevados de un sitio a otro durante varias horas antes de ser liberados. Finalmente, Rocha Moya ganó la elección.
Gárate sigue pagando el costo de haber hablado. Al momento de la grabación del documental, contaba con protección las 24 horas del día ante una amenaza contra su vida. En la puerta de su casa encontró una corona fúnebre con sus dos apellidos. “Es para todas las personas que llevan mis apellidos, para toda mi familia, que no pueden hacerme algo directo, pero pueden hacerle algo a quien amo”, dijo.

Ante las cámaras, Gárate dejó un dato que resume el costo de oponerse en Sinaloa: en el estado había tres voces opositoras. Una ya está asesinada; otra está en terapia intermedia tras sobrevivir un atentado; la tercera es ella. Pese a eso, afirmó que no lograrán silenciarla: “Si eso cuesta la vida, que pase haciendo lo correcto, luchando por la justicia, por la verdad, por la vida, por la libertad.”
El reportaje también llevó las cámaras a Villa Juárez, una de las comunidades más violentas de Sinaloa. Ahí, una directora de escuela describió el estado en que se encuentran sus alumnos: “Lo único que tienen es miedo. Los niños son inteligentes, pero tienen miedo. Ellos ya no quieren ir a la escuela”, comentó por el conflicto actual entre La Mayiza y Los Chapitos. Una vecina resumió la vida cotidiana en la zona: “Han muerto jovencitos que conocemos de vecinos, niños estudiantes que han estado en el fuego cruzado. Estamos en el infierno, sinceramente. Estamos en medio de una guerra. Salimos, pero no sabemos si vamos a regresar a casa.”
Los testimonios del documental coinciden en sus puntos centrales con la acusación formal presentada el 29 de abril de 2026 por el fiscal Jay Clayton ante el Distrito Sur de Nueva York. El expediente S9 23 Cr. 180 señala a Rocha Moya y a nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por conspiración para importar narcóticos, posesión y conspiración para usar ametralladoras y dispositivos destructivos, y, en el caso del excomandante municipal Juan Valenzuela Millán, secuestro con resultado de muerte.

Según la acusación, antes de las elecciones de junio de 2021, Rocha Moya se reunió con Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Ovidio Guzmán López en un encuentro custodiado por sicarios armados con ametralladoras. Los Chapitos prometieron asegurar su victoria; Rocha Moya prometió colocar funcionarios favorables al tráfico de drogas en puestos de autoridad en el gobierno estatal.
El día de la elección, sicarios robaron papeletas y urnas, y la Policía Estatal recibió órdenes de no intervenir en los recintos electorales, incluso ante denuncias de robo de urnas en Culiacán, Mazatlán, Navolato y Elota.
Uno de los diez funcionarios acusados ya está bajo custodia estadounidense. Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, cruzó la frontera por Nogales el 12 de mayo de 2026 y fue recluido en una cárcel federal de Brooklyn.
Rocha Moya pidió licencia como gobernador el 2 de mayo de 2026 y rechazó los cargos de manera “categórica y absoluta”. Aunque se apartó temporalmente del cargo, observadores citados en el documental sostienen que sigue operando desde las sombras. La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la solicitud de extradición presentada por Estados Unidos y pidió pruebas contundentes antes de actuar.
Fuente: Infobae.
Por: Anayeli Tapia Sandoval.

