(Desde Washington, Estados Unidos) Donald Trump aguarda una propuesta integral de sanciones que diseña Scott Bessent para asfixiar la economía
(Desde Washington, Estados Unidos) Donald Trump aguarda una propuesta integral de sanciones que diseña Scott Bessent para asfixiar la economía de Irán, ante el fracaso de las negociaciones para abrir Ormuz y estabilizar el precio de los combustibles que se consumen en Estados Unidos.
Bessent y su staff de la Secretaría del Tesoro trabajan contra reloj para presentar su propuesta ante Trump, que intenta mantener estable los precios corrientes a pocas semanas de los comicios de medio término.
Ormuz es clave para el tráfico global del petróleo, e Irán ahora controla el flujo de barcos que se mueven desde el golfo Pérsico al golfo de Oman a través del Estrecho.
El control ejercido por la Guardia Revolucionaria implicó un aumento del barril de petróleo entre un 16 y 21 por ciento, desde que se iniciaron las hostilidades el 28 de febrero.
Ese incremento impactó en los precios domésticos de Estados Unidos y desgastó la imagen pública de Trump, que apuesta a ratificar su agenda política con un triunfo en los comicios del 3 de noviembre.
El presidente de Estados Unidos necesita que Irán abra Ormuz para bajar los precios del petróleo, y por ahora descartó la vía militar para lograr ese objetivo geopolítico.
En este contexto, Trump pidió a Bessent que diseñe una batería de sanciones contra Irán que desemboque en una nueva ronda de negociaciones indirectas que permita la libre navegación del Estrecho.
“Estén atentos a este espacio para más anuncios la próxima semana porque vamos a aplicar medidas como nunca se han visto en la historia del aislamiento económico sobre un país”, afirmó Bessent.
Y concluyó: “Será una combinación de aislamiento económico como el mundo nunca ha visto antes, y el continuo bloqueo en el Estrecho de Ormuz que impedirá que cualquier cosa entre o salga de los puertos iraníes”.
La futuras sanciones de Estados Unidos al régimen chiíta intentarán cortar el flujo de divisas que aporta China a través de empresas y cuentas bancarias que mueven millones de dólares a través del sistema global.
Además, la Secretaría del Tesoro estudia la posibilidad de aplicar aranceles a terceros países que comercializan con Irán sus propias exportaciones. Se trata de establecer un bloqueo comercial que debilite -como nunca- a la economía iraní.
Es decir: Trump pretende con las futuras sanciones que Irán no tenga recursos financieros para sostener su esfuerzo militar y mantener su sistema económico doméstico.
Ayer en la Casa Blanca se explicó a Infobae que las medidas que prepara Bessent “deberían tener el mismo resultado” que enfrentó Fidel Castro con el embargo desplegado por Estados Unidos para asfixiar a la revolución cubana.
La economía iraní está destruida, y los reclamos sociales se multiplican cada día, pese a la represión sistemática del régimen chiíta.
Sin embargo, Mojtaba Khamenei -líder religioso de Irán- decidió convalidar la estrategia de confrontación permanente que propuso la Guardia Revolucionaria, y no está dispuesto a convalidar una nueva ronda de negociaciones hasta que Estados Unidos no cumpla sus exigencias políticas.
Mohsen Rezaei, secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, utilizó la red social X para ratificar un ultimátum del régimen a la Casa Blanca. Ese ultimátum establece ciertas exigencias que Trump descartó in limine.
“El mensaje de Irán es claro: el Estrecho de Ormuz no se reabrirá hasta que EE. UU. ponga fin a la guerra y al bloqueo, libere los activos congelados de Irán y acepte un alto el fuego en toda la región, incluidos Líbano y Gaza. Hasta que se cumplan todas las condiciones, el Estrecho permanecerá cerrado”, advirtió el general Rezaei, en nombre de Mojtaba Khamenei y la Guardia Revolucionaria.
Trump junto a Bessent anunciarían las medidas contra Irán a mediados de esta semana en la Casa Blanca.
Fuente: Infobae.
Por: Román Lejtman.

