Preparar estos tés en casa es una forma de cuidar tu salud mientras te mantienes en calma. Checa de cuáles se trata y cuáles son sus precaucio
Preparar estos tés en casa es una forma de cuidar tu salud mientras te mantienes en calma. Checa de cuáles se trata y cuáles son sus precauciones.
Actualmente, la hipertensión arterial afecta a millones de personas de forma silenciosa, incrementando severamente el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares o enfermedades cardíacas. Sin embargo, conocer pequeños hábitos alimenticios que impactan la salud cardiovascular permite tomar decisiones informadas y accesibles desde casa.
Incorporar tés naturales a la dieta diaria puede transformarse en una estrategia efectiva respaldada por investigaciones clínicas para combatir la hipertensión arterial. Conoce cuáles son las dos bebidas con mayor evidencia científica, sus beneficios vasculares exactos y el método adecuado de preparación para potenciar sus propiedades.
Estudios elaborados por centros de investigación especializados demuestran que ciertas plantas contienen compuestos bioquímicos capaces de relajar los vasos sanguíneos, lo que resulta clave para quienes buscan alternativas complementarias avaladas por la ciencia.
¿Qué revela la ciencia sobre el té y la presión arterial?
La hipertensión es un factor de riesgo primario para el desarrollo de complicaciones cardiovasculares. Investigaciones publicadas en revistas médicas especializadas señalan que ciertos componentes vegetales poseen efectos hipotensores significativos, entre ellos destacan los flavonoides, antocianinas y catequinas presentes en algunas plantas.
Debes mantener vigilada tu presión arterial. — Canva.
Té de flor de Jamaica: el té con mayor respaldo clínico
El té elaborado a partir de Hibiscus sabdariffa (conocido como flor de Jamaica) ha demostrado efectos directos en la reducción de la presión arterial sistólica y diastólica en adultos con prehipertensión o hipertensión leve.
Un ensayo clínico controlado concluyó que el consumo diario de este té redujo la presión sistólica en un promedio de 7.2 mm Hg tras seis semanas de tratamiento, los beneficios incluyen:
- Acción diurética suave: Ayuda al cuerpo a eliminar el exceso de sodio.
- Efecto vasorrelajante: Favorece la apertura de los vasos sanguíneos.
- Inhibición de la ECA: Actúa de forma similar a los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina.
Té de jamaica. — Canva.
- Para preparar el té de flor de jamaica: Utiliza entre 1.25 y 1.5 gramos de cálices secos por taza de agua caliente. Deja reposar tapado durante 5 a 10 minutos antes de colar. Toma de 2 a 3 tazas al día.
Té verde: el aliado milenario
El té verde (Camellia sinensis) destaca por su alta concentración de epigalocatequina galato (EGCG), un potente antioxidante perteneciente a la familia de los flavonoides. El consumo constante de té verde ayuda a disminuir los niveles de presión arterial sistólica. Además, mejora notablemente la función del endotelio vascular y reduce la inflamación sistémica, indican las investigaciones.
- Para preparar el té verde: Emplea agua a una temperatura aproximada de 80 °C (evita que hierva por completo para no amargar las catequinas). Infusiona las hojas durante 2 a 3 minutos.
El té verde debes tomarlo con precaución. — Canva.
En cualquiera de los dos casos es mejor evitar el uso de endulzantes refinados, es decir, no añadas azúcar en exceso, ya que puede alterar la respuesta metabólica del organismo. Es importante mantener la ingesta regular durante al menos 4 a 6 semanas para observar los beneficios reportados en los ensayos clínicos.
Si bien se trata de remedios de origen natural, estos tés contienen principios activos que pueden interactuar con fármacos antihipertensivos o diuréticos prescritos. Por ejemplo, el té verde contiene cafeína natural, por lo que las personas sensibles a los estimulantes deben moderar su ingesta para evitar repuntes transitorios de presión arterial.
Fuente: Gastrolab.
Por: Julia Castro.

