Los bombardeos rusos asfixian lentamente la economía de Ucrania

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Los bombardeos rusos asfixian lentamente la economía de Ucrania

  El cierre de la planta Kamet Steel, tras el impacto de cinco misiles balísticos rusos el 5 de septiembre, profundizó los efectos de la campaña

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El cierre de la planta Kamet Steel, tras el impacto de cinco misiles balísticos rusos el 5 de septiembre, profundizó los efectos de la campaña aérea de Moscú sobre la economía de Ucrania, que también afronta dificultades para exportar granos y otros bienes estratégicos.

Las instalaciones de la siderúrgica, situadas en la ciudad industrial de Kamianske, quedaron fuera de funcionamiento después del ataque. La fábrica aportó más de una cuarta parte de la producción de acero ucraniana en 2025 y empleaba a miles de trabajadores. El complejo elaboraba acero y arrabio para la construcción en Ucrania, a la vez que enviaba productos semielaborados a instalaciones de Metinvest en Bulgaria, desde donde la empresa abastecía al mercado local y a otros destinos europeos.

Los ataques rusos contra plantas industriales y energéticas, ferrocarriles, redes logísticas y rutas de exportación afectan la producción y encarecen el traslado de mercaderías. En paralelo, el grano se acumula en campos y silos, mientras los productores buscan vías de salida que eviten las zonas expuestas a ataques aéreos.

El Banco Nacional de Ucrania estimó la semana pasada que la economía se contraerá un 0,4% en 2026, frente a la previsión anterior de un crecimiento de 1,8%. La entidad atribuyó el cambio a los ataques y al incremento de los precios internacionales de la energía. El gobernador de la entidad central, Andriy Pyshnyy, informó además que la proyección de inflación pasó del 10% calculado en julio a 12,5%.

Ucrania destina cerca del 40% de su producto interno bruto a la defensa, según Torbjörn Becker, director del Stockholm Institute of Transition Economics, en diálogo con Associated Press. El especialista señaló que una eventual suba de impuestos solo cubriría una parte de los recursos que el país necesita.

Oleksandr Tretyakov, director general de Kamet Steel, camina frente a un alto horno gravemente dañado tras un ataque con misiles rusos, el jueves 8 de octubre de 2026, en Kamianske, Ucrania (AP/Evgeniy Maloletka)Oleksandr Tretyakov, director general de Kamet Steel, camina frente a un alto horno gravemente dañado tras un ataque con misiles rusos, el jueves 8 de octubre de 2026, en Kamianske, Ucrania (AP/Evgeniy Maloletka)

La paralización de Kamet Steel afectó al conjunto de Metinvest, el principal grupo minero y metalúrgico del país. El impacto alcanza sectores vinculados con la construcción, la minería, la ingeniería, la energía y la logística.

El operador ferroviario nacional Ukrzaliznytsia depende en gran medida del transporte de acero y otras cargas. El director general de Kamet Steel, Oleksandr Tretyakov, advirtió que empresas relacionadas con la planta pueden perder puestos de trabajo o afrontar la quiebra.

Tretyakov también alertó que las restricciones comerciales de la Unión Europea pueden dificultar una recuperación, al limitar los mercados disponibles para las exportaciones siderúrgicas ucranianas. “Esta es la peor situación desde la Segunda Guerra Mundial”, expuso, y enfatizó que, en su momento, el acero representaba cerca del 6% del PIB de Ucrania, pero “actualmente es cero”.

La caída del tráfico en el mar Negro y el aumento de los costos logísticos agravaron la falta de liquidez de Ucrania, cuya agricultura aporta hasta el 60% de los ingresos en divisas, en medio de los ataques rusos contra puertos, buques e infraestructuras de exportación.

Agricultores recogen maíz en un granero el viernes 9 de octubre de 2026, en la región de Kiev, Ucrania (AP/Evgeniy Maloletka)Agricultores recogen maíz en un granero el viernes 9 de octubre de 2026, en la región de Kiev, Ucrania (AP/Evgeniy Maloletka)

El comercio marítimo ucraniano en el mar Negro se redujo de forma marcada. Datos de Lloyd’s List Intelligence indican que solo 21 barcos arribaron a esos puertos en agosto, cerca de un 90% menos que un año antes.

Los ataques y el encarecimiento de las pólizas de seguro alejaron a propietarios de buques de carga. Decenas de marineros murieron este año en ataques, mientras los agricultores necesitan vender sus cosechas para financiar la próxima temporada de siembra.

“Todo nuestro desarrollo y todas las innovaciones que habíamos logrado quedarán anulados por esta situación, y tendremos que empezar de cero posteriormente”, lamentó Volodymyr Scavinskyi, director comercial de la exportadora agrícola Nibulon.

Las salidas desde puertos ubicados sobre el río Danubio, como Reni e Izmail, aumentaron pese al riesgo de bombardeos. Esa alternativa, sin embargo, implica mayores costos y limitaciones de capacidad. El canal de Sulina, en el delta del Danubio, no tiene profundidad suficiente para los barcos de mayor tamaño y, además, decenas de embarcaciones suelen permanecer varios días en espera para ingresar o salir de la vía fluvial.

La sequía llevó los niveles del Danubio a mínimos históricos. Los buques que antes transportaban 1.500 toneladas ahora cargan entre 800 y 900, según Scavinskyi. La reducción obliga a utilizar casi el doble de barcazas para mover el mismo volumen de mercadería. El transporte de una tonelada de maíz desde el centro de Ucrania hasta España costaba hasta USD 50 a comienzos de año. Ahora puede llegar a USD 150 por tonelada, explicó el directivo.“Sigue siendo arriesgado y uno no tiene ninguna garantía de que su viaje vaya a ser exitoso”, agregó Scavinskyi.

barcos atascados en el Canal de Sulina, en el Rio Danubio, de RumaniaUn barco se encuentra varado en el lecho de un canal adyacente al río Danubio, el cual se secó debido a niveles de agua excepcionalmente bajos (AP/Vadim Ghirda)

La empresa agrícola HarvEast enfrenta el desafío de encontrar compradores para su producción. La compañía mantiene trigo en silos flexibles a la espera de una recuperación de los precios, pero necesita vender antes de que termine el año para obtener fondos destinados a la próxima siembra.

La directora comercial de HarvEast, Olena Shelest, alertó que el cuello de botella en las exportaciones puede afectar la producción de la siguiente campaña. Los precios del maíz bajaron desde un promedio de entre USD 210 y USD 230 por tonelada el año pasado a cerca de USD 130 por tonelada.

Alrededor del 60% de las ventas de HarvEast transitaban por los puertos del mar Negro. Los puertos fluviales de Reni e Izmail solo tienen capacidad para gestionar entre el 15% y el 20% del total de las exportaciones nacionales, señaló Shelest.

Las rutas terrestres por Polonia y otros países europeos ofrecen alternativas, aunque elevan los costos. La presión sobre los ingresos lleva a los productores a reducir gastos en semillas y fertilizantes, una decisión que puede comprometer las cosechas futuras.

La presidenta de la Comisión de Presupuestos del Parlamento ucraniano, Roksolana Pidlasa, afirmó que el país enfrenta su peor crisis de liquidez desde la invasión rusa de 2022. La baja de la recaudación fiscal dificultó que el Tesoro cubra los gastos previstos, pese a los compromisos de financiamiento internacional.

Trabajadores agrícolas operan una cosechadora durante la recolección de trigo en un campo que resultó parcialmente quemado tras un ataque con drones rusos en Ucrania (REUTERS/Colaborador)Trabajadores agrícolas operan una cosechadora durante la recolección de trigo en un campo que resultó parcialmente quemado tras un ataque con drones rusos en Ucrania (REUTERS/Colaborador)

Ucrania tiene un déficit de financiación de casi USD 25.000 millones para 2026. Para 2027, la brecha prevista asciende a unos USD 32.600 millones, a los que se suman cerca de USD 45.000 millones en ayuda militar en especie.

La reducción del respaldo presupuestario estadounidense incrementó la presión. Durante el gobierno de Joe Biden, Estados Unidos aportó USD 50.000 millones para el presupuesto ucraniano entre 2022 y 2024, recursos destinados, entre otros rubros, al pago de salarios de docentes y médicos y a las pensiones. Desde el regreso de Donald Trump a la Presidencia, no se autorizó ayuda significativa para Ucrania. Parte de los recursos aprobados durante la administración anterior todavía está en proceso de entrega, aunque el Gobierno de Trump suspendió de forma temporal algunos envíos, según el Council on Foreign Relations.

Europa pasó a ser la mayor fuente de apoyo global para Ucrania. Desde el comienzo de la guerra, entregó 137.000 millones de euros, equivalentes a USD 153.000 millones, en ayuda financiera, humanitaria y militar, frente a los 115.000 millones de euros, unos USD 129.000 millones, aportados por Estados Unidos, de acuerdo con el Kiel Institute for the World Economy.

El Gobierno ucraniano prioriza la defensa, los salarios del sector público, las pensiones y la asistencia social. Los proyectos de construcción, reconstrucción y parte de los preparativos para el invierno quedaron postergados. Si Ucrania no logra cubrir el déficit durante el próximo año, “significará que no podremos pagar los salarios de los maestros y los médicos, ni mantener (en funcionamiento) los hospitales”, apuntó Pidlasa.

Fuente: Infobae.

Con información de Associated Press.

http://www.infobae.com/america/mundo/2026/11/05/los-bombardeos-rusos-asfixian-lentamente-la-economia-de-ucrania/