Es bastante normal que, con el paso de los años, nuestro cuerpo vaya cambiando y también nuestras necesidades nutricionales. Después de l
Es bastante normal que, con el paso de los años, nuestro cuerpo vaya cambiando y también nuestras necesidades nutricionales.
Después de los 60 años, uno de los temas que más preocupa a las personas es la salud cerebral, sobre todo cuando empiezan a aparecer problemas de concentración o pequeños incidentes de memoria que antes no eran tan comunes.
Afortunadamente, la alimentación nos ofrece un modo de proteger nuestro cerebro y potenciar su funcionamiento de forma natural.
Aunque nuestra memoria puede verse afectada por diferentes factores, la alimentación juega un rol muy fundamental para protegerla.
Así, podemos contrarrestar los efectos negativos del estrés, la falta de descanso o incluso los medicamentos que tomamos cuando somos mayores.
Incluyendo ciertos nutrientes que ayudan al cerebro a mantenerse en forma, podemos proteger las neuronas y mejorar nuestras funciones cognitivas, que pueden verse afectadas con el paso de los años.
Si hablamos de la alimentación para proteger la memoria, esta no incluye solo incorporar ingredientes específicos a nuestro día a día.
También podemos hacer pequeños cambios en nuestros hábitos para hacer una gran diferencia de forma práctica en nuestra salud cerebral.
Por eso, aquí te vamos a compartir cuáles son esos cambios pequeños que puedes hacer y qué alimentos son clave para considerar en tu alimentación si ya pasaste los 60 años y quieres cuidar tu memoria y tu cerebro a largo plazo.

Con pequeños cambios puedes transformar completamente tu salud. Foto: Pexels / Ilustrativa.
Aumenta los pescados ricos en Omega 3
Elementos como la sardina, el salmón o el atún son grandes fuentes de ácidos grasos Omega 3, especialmente DHA, que es un tipo de grasa esencial que ayuda al buen funcionamiento de nuestro cerebro.
Con este tipo de alimentos podemos prevenir el deterioro cognitivo de forma natural y ayudamos a mantener nuestra memoria activa por más tiempo, mientras que al mismo tiempo mejoramos nuestra alimentación y obtenemos los nutrientes saludables de este grupo alimenticio.
No olvides las frutas y verduras
Tu alimentación debe darle prioridad a elementos como las frutas y verduras, pero será mucho mejor si además también te centras en aquellas con colores intensos.
Por ejemplo, los frutos rojos, pues fresas, moras, arándanos y similares son ricos en antioxidantes que protegen las células del cerebro del daño oxidativo.
Otro gran ejemplo son las verduras de hoja verde, que están asociadas con una mejor salud cognitiva gracias a su contenido de vitamina K y ácido fólico.
Así, si incluyes elementos como espinaca o col rizada, podrás cuidar tu cerebro fácilmente.
Dile hola a las grasas buenas
Conforme nos hacemos mayores, tendremos que poner más atención a las grasas buenas y de calidad que consumimos.
Aceites como el extraído de la oliva, los frutos secos y el aguacate nos aportan grasas que favorecen la comunicación entre neuronas, ayudando así a mantener nuestra salud cerebral.
Y eso no es todo, pues tienen el efecto de ayudar a reducir la inflamación en el cerebro, lo que puede prevenir la aparición de enfermedades neurodegenerativas con el tiempo.
Mantente bien hidratado
Por último, pero no menos importante, algunos otros consejos que ya deberías estar llevando a cabo para cuidar tu salud general también van a impactar positivamente en el cerebro.
Por ejemplo, es necesario beber suficiente agua durante todo el día para que las funciones del cuerpo se lleven a cabo con normalidad.
Además, reducir el consumo de elementos problemáticos como los azúcares simples ayuda a mantener estables los niveles de energía, y esto previene el deterioro cognitivo que se puede asociar con enfermedades como la diabetes tipo 2.
Fuente: Gastrolab.
Por: Rafael Maldonado.

