Diferentes ministros de Exteriores de países de la OTAN urgieron este viernes a Rusia a aceptar sin condiciones y sin más demoras un alto el f
Diferentes ministros de Exteriores de países de la OTAN urgieron este viernes a Rusia a aceptar sin condiciones y sin más demoras un alto el fuego en Ucrania, al hilo de los contactos que está auspiciando Estados Unidos para ese fin con rusos y ucranianos por separado.
El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, afirmó en una comparecencia junto a su homólogo británico, David Lammy, a su llegada a la reunión que celebran los titulares de Exteriores de la Alianza ayer y hoy en Bruselas, que Rusia “le debe una respuesta a Estados Unidos, que ha trabajado muy duro para presentar un esfuerzo de mediación y una propuesta de alto el fuego”.
“Tienen que dar una respuesta. Tiene que ser sí. Tiene que ser no. Tiene que ser una respuesta rápida”, enfatizó.
Aseguró que, en este momento, el “principal problema” es que el presidente ruso, Vladímir Putin, “está procrastinando, está tratando de evitar esas conversaciones de paz, y nuestra responsabilidad como amigos y socios de Ucrania es aumentar la presión sobre Vladímir Putin para conseguir que se siente en la mesa de negociación”.

Lammy consideró “importante” escuchar en la primera jornada de la ministerial del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, que su país va a “continuar comprometido con la OTAN, y que siguen entendiendo la importancia de la OTAN como paraguas de seguridad en toda el área euroatlántica”.
El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, dijo que “Ucrania ha demostrado su voluntad para la paz” y que “ahora le toca a Rusia demostrar si quiere paz o si prefiere seguir con su guerra de agresión”.
“Rusia tiene que decir sí al alto el fuego que está encima de la mesa dentro de un periodo razonable. No podemos estar eternamente esperando”, señaló el ministro.
El ministro estonio, Margus Tsahkna, afirmó que Putin no apuesta por la paz ahora mismo sino que “está pidiendo más, pide nuevas condiciones”.
“Debe haber líneas rojas en la mesa, (el presidente estadounidense, Donald) Trump no puede esperar más”, dijo, y pidió “fuertes sanciones que pongan presión a Putin para finalmente tener un alto el fuego y hablar finalmente de una paz justa y duradera” en Ucrania.

La ministra letona, Baiba Braze, dijo que aún no hay un acuerdo formal para la paz y que podría consistir en “altos el fuego que duraran para siempre”.
“Está muy claro: Rusia ha atacando a otro país y no ha renunciado a sus objetivos”, alertó por su parte la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, quien añadió que, “a menos que hagamos nuestros deberes en gasto en defensa, estaremos bajo amenaza nosotros mismos”.
El titular checo, Jan Lipavsky, y su homólogo noruego, Espen Barth Eide, destacaron además que, en la primera jornada de reuniones, escucharon de Rubio que EE. UU. considera que Rusia sigue siendo una amenaza.
La ministra de Exteriores saliente de Alemania, Annalena Baerbock, aseguró que la reunión que los aliados mantuvieron además ayer con su homólogo ucraniano, Andrí Sibiga, “dejó claro lo fuerte que es el apoyo a Ucrania”.
“Bajo mi punto de vista, un encuentro de unidad y sobre todo de claro reconocimiento y no solo con palabras, sino de compromisos adicionales de apoyo financiero a Ucrania, no lo ha habido en la OTAN en los últimos tres años”, añadió.
Sibiga dijo hoy a su llegada a la ministerial que “Ucrania no es el obstáculo para la paz” y que “la pelota está ahora en el lado ruso”.
“Es obvio quién quiere la paz y quién quiere la guerra. Debemos conseguir que Rusia se tome en serio la paz. Debemos presionar a Rusia para que alcance la paz. No debemos permitir que Rusia dé largas al asunto”, resumió, a la vez que consideró que hay unidad entre los aliados sobre ello y que EE. UU. debe asumir “el liderazgo” y “aumentar la presión” sobre Moscú con más sanciones y aislamiento.
Fuente: Infobae.
Con información de EFE.