El agua embotellada se ha convertido en una opción práctica y accesible para mantenerse hidratado en cualquier momento. Ya sea en superme
El agua embotellada se ha convertido en una opción práctica y accesible para mantenerse hidratado en cualquier momento.
Ya sea en supermercados, tiendas de conveniencia o incluso en puestos callejeros, es común encontrar una gran variedad de marcas y tamaños. Sin embargo, surge una pregunta frecuente entre los consumidores: ¿es seguro beber agua embotellada después de varios días o incluso semanas?
Aunque el agua en sí misma no se descompone como los alimentos, su almacenamiento y el material del envase pueden influir en su calidad con el tiempo. Muchos consumidores se preocupan al ver una fecha de caducidad en la botella, preguntándose si esto significa que el agua podría volverse peligrosa para la salud.
Expertos en normativas alimentarias han explicado que el principal problema no radica en el agua, sino en la botella que la contiene.
Con el tiempo, el plástico puede liberar ciertas sustancias que afectan su pureza y sabor. Entonces, ¿realmente hay riesgos al beber agua embotellada después de días?

La botella de plástico del agua podría liberar sustancias negativas para la salud. Foto: Freepik.
¿Es seguro tomar agua embotellada? Esto dicen los expertos
De acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), el agua embotellada no tiene una fecha de vencimiento estricta, ya que no es un medio propicio para el crecimiento de bacterias o moho.
No obstante, esto no significa que pueda almacenarse de manera indefinida sin consecuencias para la salud.
El verdadero riesgo del agua embotellada proviene del envase. Los plásticos utilizados para embotellar agua pueden liberar sustancias químicas con el tiempo, especialmente cuando se exponen a temperaturas altas o a la luz solar directa. Este proceso puede alterar el sabor del agua y, en algunos casos, afectar su calidad.
Algunas de las sustancias que pueden desprenderse de los envases de plástico incluyen el bisfenol A (BPA) y los ftalatos, compuestos que en grandes cantidades podrían interferir con el sistema endocrino y la salud en general. Aunque la mayoría de los fabricantes han reducido el uso de estos químicos en sus botellas, el riesgo sigue presente cuando el almacenamiento no es el adecuado.
¿Cuáles son los principales riesgos de beber agua embotellada después de días?
Beber agua embotellada después de mucho tiempo puede implicar algunos riesgos, no porque el agua en sí se “descomponga”, sino por el deterioro del envase de plástico. Aquí algunos de los principales peligros:
1. Liberación de químicos del plástico
Las botellas de agua están hechas de plástico, que con el tiempo puede liberar sustancias como el bisfenol A (BPA) y los ftalatos. Estos compuestos pueden afectar el sistema endocrino y estar relacionados con problemas hormonales, aunque la cantidad exacta que se libera depende de las condiciones de almacenamiento.
2. Presencia de microplásticos
El plástico no solo libera químicos, sino también microplásticos, pequeñas partículas que pueden terminar en el agua. Algunos estudios han encontrado que el consumo excesivo de microplásticos podría tener efectos en la salud a largo plazo, aunque todavía se investiga su impacto real.
3. Alteración del sabor y calidad
Si una botella de agua ha estado almacenada durante mucho tiempo, especialmente en lugares calurosos o expuesta al sol, es probable que el sabor cambie. Esto se debe a la descomposición de ciertos compuestos plásticos en el agua.
4. Riesgo de contaminación bacteriana
Si la botella se abrió y se dejó sin terminar por varios días o semanas, podría desarrollar bacterias. Aunque el agua embotellada es segura al momento de abrirla, el contacto con el aire y la boca puede introducir microorganismos que crecen con el tiempo.
5. Reducción de minerales esenciales
El agua embotellada suele contener ciertos minerales como calcio o magnesio, pero con el paso del tiempo, estos pueden reducirse o disolverse menos en el agua, lo que disminuye su aporte nutricional.
Fuente: Gastrolab.
Por: Karen Salgado.