Aunque los refrescos son de las bebidas más populares del mundo, también son productos muy difíciles de dejar. Su cantidad de azúcar, su
Aunque los refrescos son de las bebidas más populares del mundo, también son productos muy difíciles de dejar.
Su cantidad de azúcar, su sabor dulce, su textura burbujeante y lo refrescante que pueden llegar a ser hacen que se vuelvan parte del día a día fácilmente.
Sin darnos cuenta, estamos consumiendo una gran cantidad de endulzantes y calorías que pueden alterar nuestra salud.
Pero no todas son malas noticias: existen algunas estrategias sencillas que pueden ayudarte a reducir su consumo sin que sufras en el intento.
Disminuir la cantidad de refresco que tomas no significa necesariamente eliminarlo por completo de tu dieta; se trata más bien de hacer algunos ajustes en tus hábitos para que tu cuerpo y tu mente se adapten gradualmente a una cantidad menor de este tipo de bebidas.
Así, con el tiempo, lo vas a necesitar menos y te sentirás con mSás energía y menos antojo.
Aunque en México actualmente se trabaja para que los refrescos más populares tengan una reducción en su aporte de azúcar, aun así muchos expertos recomiendan disminuir la cantidad de este tipo de bebidas en nuestra vida para cuidar nuestra salud, ya que el exceso de elementos como los que pueden aportar las bebidas azucaradas puede traer consigo efectos adversos, entre los que se encuentran la diabetes y la obesidad.

Puede sustituir fácilmente los refrescos por bebidas más saludables. Foto: Pexels / Ilustrativa.
Sustituye poco a poco con agua saborizada
No elimines el refresco de golpe, esto solo lo hará más difícil. Comienza reemplazando una parte de tu consumo con agua que hayas saborizado naturalmente.
Por ejemplo, puedes preparar agua infusionada con rodajas de frutas, hierbas frescas o un toque de cítricos para disfrutar de una bebida con sabor, sin los azúcares añadidos que suelen tener los refrescos.
Con el tiempo, tu paladar se irá acostumbrando.
Evita tener refrescos en casa
Uno de los trucos más efectivos para evitar el consumo excesivo de este tipo de bebidas es simplemente no tenerlos al alcance.
Si no hay refrescos en tu refrigerador, será más fácil que optes por opciones más naturales como el agua simple, infusiones o jugos frescos.
Esto lo puedes lograr comprando presentaciones más chicas y dejando el consumo de refresco para ocasiones especiales o cuando comes fuera de casa. Así los eliminas de tu rutina diaria.
Trata el motivo detrás del antojo
Muchas veces el consumo de refresco no se debe a que tengamos sed, sino simplemente al estrés, al cansancio o incluso al hábito de tenerlo cerca y consumirlo día a día.
La próxima vez que sientas antojo de este tipo de bebidas, piensa si realmente quieres consumirlo por sed o si se trata de alguna otra necesidad que necesites cubrir.
Si se trata de simple sed, el agua te hidratará más fácilmente; si es un antojo, prueba con bebidas caseras con gas, infusiones o un jugo. Identifica la causa y rompe el ciclo del consumo constante.
Fuente: Gastrolab.
Por: Rafael Maldonado.

