El futuro de las acciones estadounidenses apuntan a la baja. Movimientos recientes en Wall Street reflejan una combinación de factores económi
El futuro de las acciones estadounidenses apuntan a la baja. Movimientos recientes en Wall Street reflejan una combinación de factores económicos y geopolíticos que están configurando el comportamiento de los mercados globales, en los que se ven involucradas decisiones de empresas de tecnología como Tesla, IBM y Alphabet de Google.
Este jueves, los principales índices de futuros estadounidenses amanecieron con una tendencia bajista, y un análisis de Investig nos ayuda a comprender los motivos claves detrás de este panorama en el que la IA tiene un papel fundamental, al igual que el conflicto en Oriente Próximo, las decisiones de política monetaria en Europa y más.
Qué está pasando con las acciones en Wall Street
En la apertura de la jornada de este jueves 23 de julio, los contratos de futuros del Dow Jones presentaron una caída de 187 puntos, equivalente al 0,4%. Los futuros del S&P 500 retrocedieron 26 puntos, mientras que los del Nasdaq 100 disminuyeron 123 puntos, ambos también en torno al 0,4%.
Esta tendencia bajista se suma al cierre en negativo de la sesión anterior, con los inversores aguardando los balances de empresas clave del sector tecnológico.

La preocupación por el avance del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha elevado el precio del petróleo, ante el riesgo de interrupciones en rutas estratégicas de transporte de crudo, especialmente el Estrecho de Ormuz.
La situación se agrava con la amenaza de ataques a barcos saudíes en el Mar Rojo por parte de los hutíes, alineados con Teherán. El encarecimiento del crudo coloca de nuevo la inflación global en el centro del debate y anticipa posibles respuestas de los bancos centrales mediante subidas de tipos de interés.
Qué ha pasado en IBM y Tesla para afectar en panorama económico
Tesla registró un flujo de caja libre negativo en el segundo trimestre del año, en el contexto de un viraje estratégico hacia la inteligencia artificial y la robótica. El gasto en este periodo ascendió a 5.800 millones de dólares, marcando un año caracterizado por inversiones de capital a gran escala.
Elon Musk, al dirigirse a los inversores, calificó este ejercicio como un momento de desembolsos significativos, aunque defendió que esta apuesta será la base para obtener retornos excepcionales en el futuro.
A pesar de que Tesla consiguió aumentar sus ingresos, impulsados en parte por el desempeño de su unidad principal de automoción, la presión de la competencia y los elevados gastos llevaron el flujo de caja libre a -1.100 millones de dólares. Esta cifra representa la primera vez en dos años que el saldo entra en negativo. Tras conocerse estos datos, las acciones de Tesla cayeron más de un 4% en las operaciones posteriores al cierre.
En el caso de IBM, la empresa presentó unas expectativas de crecimiento de ingresos más moderadas para el año en curso. La compañía ahora anticipa un incremento anual de entre el 4% y el 5%, por debajo de la previsión inicial del 5%.
Esta revisión se produce tras una semana en la que las acciones de IBM sufrieron una depreciación cercana a los 67.000 millones de dólares, consecuencia de la publicación anticipada de sus resultados trimestrales.
En el segundo trimestre, los ingresos de la división de infraestructura experimentaron una caída interanual del 7%, situándose en 3.800 millones de dólares, con una reducción especialmente pronunciada en las ventas de mainframes para centros de datos, que descendieron un 42%.

El director ejecutivo, Arvind Krishna, atribuyó estos cambios a un proceso de transformación estructural, aunque señaló la capacidad de la empresa para acompañar a sus clientes en la adopción de soluciones de inteligencia artificial.
Qué ha hecho Alphabet y su apuesta por la IA
Alphabet, matriz de Google, ha elevado sus previsiones de gasto de capital para el año, reforzando su compromiso con el desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial.
La compañía planea destinar hasta 205.000 millones de dólares a este fin, por encima de los 190.000 millones inicialmente estimados. Esta estrategia se enmarca en un contexto donde las grandes tecnológicas, denominadas “hyperscalers” de IA, despliegan inversiones similares para consolidar su liderazgo en el sector.
El flujo de caja de Alphabet, tras operaciones e inversiones, se situó en -5.900 millones de dólares, un cambio relevante respecto a la última década. Según la directora financiera Anat Ashkanazi, esta situación se debe al incremento de los gastos de capital, que en el segundo trimestre sumaron 45.000 millones de dólares, frente a los 36.000 millones del trimestre anterior.
Pese a la caída de más del 2% en el valor de sus acciones en operaciones fuera de horario, Alphabet mantiene una subida acumulada superior al 8% en lo que va de año.
Fuente: Infobae.
Por: Juan Ríos.

