Tomar una cucharada de aceite de oliva al día puede aportar grasas monoinsaturadas y compuestos antioxidantes a la alimentación. Sin embargo,
Tomar una cucharada de aceite de oliva al día puede aportar grasas monoinsaturadas y compuestos antioxidantes a la alimentación. Sin embargo, sus posibles beneficios dependen del conjunto de la dieta y no de consumirlo como un remedio aislado
El aceite de oliva es uno de los ingredientes que no pueden faltar en la cocina, especialmente en preparaciones como ensaladas, verduras, pastas y diferentes platillos. Además de su sabor, este alimento ha ganado popularidad por sus propiedades nutricionales y por formar parte de la reconocida dieta mediterránea.
Una de las recomendaciones que circulan con frecuencia es tomar una cucharada de aceite de oliva todos los días, especialmente en ayunas. A esta práctica se le han atribuido beneficios que van desde mejorar la digestión hasta ayudar a cuidar el corazón; sin embargo, es importante diferenciar entre las propiedades comprobadas del alimento y aquellas afirmaciones que todavía no cuentan con suficiente evidencia científica.
Entonces, ¿qué le pasa realmente al cuerpo si se consume una cucharada de aceite de oliva diariamente? Esto es lo que se sabe hasta ahora y cuáles son las consideraciones que debes tener antes de incorporar este hábito a tu alimentación.
Foto: Roberta Sorge / Unsplash.
¿Qué beneficios puede tener tomar aceite de oliva todos los días?
- Mejora la digestión: El aceite de oliva puede estimular la producción y liberación de bilis, un líquido que participa en la digestión de las grasas. Además, su consumo dentro de una alimentación equilibrada puede favorecer el tránsito intestinal y contribuir a un proceso digestivo adecuado.
- Puede aumentar la sensación de saciedad: Al ser una fuente de grasa, el aceite de oliva puede contribuir a prolongar la sensación de saciedad después de las comidas. Esto podría ayudar a controlar el apetito; sin embargo, su consumo debe considerar las necesidades energéticas de cada persona.
- Aporta compuestos con acción antioxidante: El aceite de oliva, especialmente el virgen extra, contiene compuestos fenólicos y antioxidantes que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo. Aunque esto no significa que desinflame directamente el abdomen, incluirlo dentro de una dieta saludable puede contribuir a una alimentación con propiedades antiinflamatorias.
- ¿Puede prevenir la gastritis y las úlceras?: Los polifenoles del aceite de oliva han sido estudiados por sus posibles efectos protectores sobre el organismo; sin embargo, no existe suficiente evidencia para afirmar que una cucharada diaria prevenga por sí sola la gastritis o las úlceras. Estas enfermedades pueden tener distintas causas y requieren atención médica cuando aparecen síntomas persistentes.
- Aumenta el consumo de calorías: Aunque el aceite de oliva es considerado una fuente de grasa saludable, también es un alimento calóricamente denso. Por ello, añadir una cucharada diaria a la alimentación sin ajustar otras fuentes de grasa puede incrementar el consumo total de calorías. Si el objetivo es mantener o reducir el peso, es importante utilizarlo como sustituto de otras grasas y no simplemente agregarlo a la dieta.
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¿Qué pasa si tomo una cucharada todos los días?
En términos generales, una cucharada diaria puede ser una forma sencilla de incorporar aceite de oliva a la alimentación y aprovechar sus grasas monoinsaturadas. Los estudios sobre su consumo habitual han encontrado asociaciones favorables, principalmente relacionadas con la salud cardiovascular. La mejor manera de aprovecharlo es integrarlo a una alimentación variada y equilibrada, preferentemente como sustituto de otras fuentes de grasa. Así, más que convertir una cucharada de aceite de oliva en un remedio casero, se puede aprovechar como parte de un patrón alimentario saludable.
¿Tomarlo en ayunas tiene más beneficios?
Esta es una de las dudas más frecuentes. No existe evidencia suficiente para afirmar que tomar una cucharada de aceite de oliva en ayunas sea superior a consumirlo como parte de una comida. El posible beneficio observado en los estudios se relaciona principalmente con el consumo habitual de aceite de oliva y con el patrón alimentario en el que se incorpora, no específicamente con beberlo directamente al despertar.
Por esta razón, no es indispensable tomarlo en una cuchara. Puedes utilizarlo para preparar tus alimentos, como aderezo para ensaladas o verduras, o para sustituir otras fuentes de grasa. De esta manera, el aceite se integra a la alimentación en lugar de consumirse como un supuesto remedio.
Fuente: Gastrolab.
Por: Alfredo Fragoso.

