Cómo inició el pleito entre Héctor Cuén y Rocha Moya por la UAS, que terminó con el exrector muerto y “El Mayo” Zambada preso

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Cómo inició el pleito entre Héctor Cuén y Rocha Moya por la UAS, que terminó con el exrector muerto y “El Mayo” Zambada preso

  La disputa por el control de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) entre Héctor Melesio Cuén Ojeda y el entonces gobernador Rubén Rocha Moy

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La disputa por el control de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) entre Héctor Melesio Cuén Ojeda y el entonces gobernador Rubén Rocha Moya fue la mecha que encendió una cadena de eventos que terminó el 25 de julio de 2024 en Huertos del Pedregal, con el exrector asesinado y el exlíder del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, secuestrado y entregado por la fuerza a Estados Unidos.

El conflicto que Cuén no pudo resolver en vida se cerró meses más tarde en sólo un día, cuando un juez absolvió al rector Jesús Madueña Molina de 11 procesos penales en enero de 2025.

La UAS administra un presupuesto anual de 8,000 millones de pesos. Ese cofre, como lo describió el periodista Ismael Bojórquez director de Ríodoce en entrevista con Carmen Aristegui, fue el centro de gravedad de toda la disputa. Y es que ocho de cada 10 consejeros universitarios eran militantes del Partido Sinaloense (PAS), el partido fundado por el propio Cuén a partir de la estructura de la universidad.

(Facebook/Héctor Melesio Cuén Ojeda)(Facebook/Héctor Melesio Cuén Ojeda)

Héctor Melesio Cuén Ojeda llegó a la rectoría de la UAS en 2005. Su primer movimiento fue promover una reforma a la Ley Orgánica que eliminó las elecciones abiertas de rector y concentró ese poder en el Consejo Universitario, un órgano que él mismo fue poblando de personas afines.

A partir de esa estructura universitaria, Cuén construyó su plataforma política. Fundó una asociación civil llamada “Cuenta Conmigo” —juego de palabras con su apellido— que en 2012 se convirtió en el Partido Sinaloense. La mayoría de sus dirigentes eran universitarios. Según una investigación del diario Noroeste publicada en 2022, el 63% de los salarios pagados al interior de la UAS correspondían a militantes del PAS.

Cuén fue presidente municipal de Culiacán de 2011 a 2012, diputado local de 2013 a 2016 y construyó una red de influencia que rebasó los campus universitarios. Su sucesor en la rectoría, Jesús Madueña Molina, era uno de los fundadores del PAS. El secretario general Robespierre Lizárraga Otero también. La universidad era, en los hechos, el hábitat natural del partido.

Héctor Melesio Cuén Ojeda, con gafas y camisa blanca, sonríe sentado a una mesa de restaurante con otro hombre. Platos y bebidas están frente a ellos.Héctor Melesio Cuén Ojeda, exrector de la UAS, en una imagen previa a su asesinato que desató una compleja investigación por pugnas políticas y corrupción. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Rubén Rocha Moya y Cuén Ojeda llegaron a ser rivales antes de convertirse en aliados. En 2018, durante un mitin en Culiacán, Andrés Manuel López Obrador describió a Cuén desde el templete con una frase que resumía años de tensión acumulada: “Empezó como jefe de Compras en la Universidad Autónoma de Sinaloa, llegó a ser rector y desde entonces es el que manda, él ha puesto a todos los rectores”.

Sobre las despensas que Cuén repartía, López Obrador preguntó: “¿De dónde salió el dinero?”. Rocha Moya estaba en ese mismo mitin, acompañando al entonces candidato presidencial.

Pese a ese antecedente, en febrero de 2021 Mario Delgado formalizó en Culiacán la alianza entre Morena y el PAS para llevar a Rocha Moya a la gubernatura. En círculos políticos lo describieron, según el periodista Marcos Vizcarra en El Asalto a la Razón de Milenio, como mezclar agua y aceite. “Vamos a cogobernar”, declaró Cuén tras la victoria. Al asumir el cargo, Rocha nombró a Cuén titular de la Secretaría de Salud de Sinaloa.

El cogobierno duró exactamente hasta el 11 de mayo de 2022. Rocha Moya destituyó a Cuén por no acatar la instrucción girada mediante la circular 01666/22, que ordenaba a los miembros del gabinete retirar cualquier demanda que tuvieran contra periodistas. Cuén había denunciado a dos comunicadores y se negó a desistir.

A partir de entonces, el pleito dejó de ser una disputa dentro del gobierno y se trasladó al terreno que Cuén consideraba su principal bastión: la UAS. Rocha Moya comenzó a desarticular la estructura política que el fundador del PAS había construido durante dos décadas dentro de la universidad, mientras Cuén utilizó esa misma estructura para resistir al gobernador.

Rocha hizo una “limpia” de funcionarios con militancia en el PAS: destituyó a Luis Alfonso García Corrales de la Comisión Estatal para la Prevención de Riesgos Sanitarios y a Rafael Mendoza Zatarain y Wascar Torres de la Secretaría de Turismo. Luego vino una desbandada de alcaldesas y diputados electos bajo las siglas del PAS que se pasaron a Morena, encabezada por la alcaldesa de Cosalá, Carla Úrsula Corrales, según documentó la revista Proceso.

La guerra también llegó a las entrañas del partido gobernante. En las elecciones internas de Morena para elegir delegados, el PAS infiltró militantes que resultaron electos consejeros en varios distritos. Hubo queja formal, el proceso se repuso y todos los militantes del PAS fueron expulsados.

UAS, portada(Foto: Facebook | Universidad Autónoma de Sinaloa)

La ruptura política se tradujo en una guerra jurídica sin cuartel. La Fiscalía General del Estado de Sinaloa abrió procesos penales contra el rector Madueña Molina, el exrector Juan Eulogio Guerra Liera, el secretario general Lizárraga Otero y los integrantes del Comité de Adquisiciones de la UAS.

Los cargos incluían desempeño irregular de la función pública, abuso de autoridad y compras irregulares por presuntos montos millonarios, entre ellas la adquisición de tortillas por más de 45 millones de pesos a casas del estudiante que, según la imputación de la Fiscalía estatal, no tenían alumnos.

En octubre de 2023, un juez dictó la suspensión temporal del cargo de rector contra Madueña como medida cautelar. También se abrió investigación por presunto enriquecimiento ilícito de Cuén Ojeda y su familia, con cerca de 100 millones de pesos en propiedades adquiridas entre 2009 y 2022, según el periodista Marcos Vizcarra. La Fiscalía también abrió proceso contra el hijo de Cuén, Héctor Melesio Cuén Díaz, por negociaciones ilícitas durante su gestión como funcionario universitario.

La persecución no se detuvo en los juzgados. El 19 de septiembre de 2023, la COEPRISS suspendió de manera total el restaurante “Casa María” en Culiacán, propiedad de la familia de Cuén, y de manera parcial la empresa “Beisbox” en Mazatlán. En las afueras del restaurante se colgó una manta denunciando persecución política. Al día siguiente, Rocha Moya destituyó al titular de la COEPRISS Randy Ross Álvarez.

Cuén respondió acusando al gobierno estatal de persecución política y señalando que el gobernador controlaba todas las instancias de poder en Sinaloa: el Supremo Tribunal de Justicia, el Tribunal Electoral, el Tribunal de lo Contencioso Administrativo y el Congreso del Estado.

El programa fue transmitido en vivo por YouTube. Crédito: Youtube - 
Héctor Melesio Cuén OjedaEl programa fue transmitido en vivo por YouTube. Crédito: Youtube – Héctor Melesio Cuén Ojeda.

El periodista Ismael Bojórquez lo confirmó en Aristegui Noticias: el senador Enrique Inzunza Cáceres, expresidente del Supremo Tribunal de Justicia de Sinaloa, tenía hermanos, hermanas, sobrinos y cuñados distribuidos en esa institución.

El conflicto escaló hasta las calles. Hubo movilizaciones masivas de universitarios en Culiacán, Mazatlán y Los Mochis. En una visita del presidente López Obrador a Mazatlán, una protesta rodeó la camioneta donde viajaba Rocha Moya al grito de “¡Fuera Rocha!”.

Cinco días antes de su asesinato, el 20 de julio de 2024, Cuén grabó el episodio 97 de su pódcast Cuentas Claras y lo transmitió en vivo por YouTube. Fue su última grabación. En más de una hora acusó directamente a Rocha Moya de enriquecimiento inexplicable. También denunció un esquema de licitaciones arregladas al que llamó “carrusel”, con un monto de 3,000 millones de pesos y empresas vinculadas a hijos del gobernador como presuntas beneficiarias, y la compra de patrullas por 48 millones. Afirmó haber presentado denuncias ante la FGR y la ASF por esas operaciones.

Fue en ese contexto donde El Mayo Zambada entró al cuadro. Según cuenta Ismael Bojorquez, Cuén le decía a Rocha Moya en privado “vengo de allá” —señalando un sombrero en alusión al capo— para presionarlo a negociar.

Milenio documentó que la reunión en Huertos del Pedregal fue el desenlace de la ruptura de un pacto previo a las elecciones de 2021 y que ambos bandos habían buscado la mediación del Cártel de Sinaloa para resolver lo que la política no pudo.

En su carta difundida en agosto de 2024, el propio Zambada García lo escribió sin rodeos: “Joaquín Guzmán López me pidió que asistiera a una reunión para ayudar a resolver las diferencias entre los líderes políticos de nuestro estado. Conocía una disputa entre Rubén Rocha Moya y Héctor Melesio Cuén Ojeda sobre quién debería dirigir la UAS”, se leía.

El periodista Luis Chaparro obtuvo el testimonio de un miembro de la estructura de Los Chapitos que viajó armado en la parte trasera de la camioneta vigilando a Corrales el día que fue asesinado Héctor Melesio Cuén. (CUARTOSCURO/Departamento de Justicia/FGR)El periodista Luis Chaparro obtuvo el testimonio de un miembro de la estructura de Los Chapitos que viajó armado en la parte trasera de la camioneta vigilando a Corrales el día que fue asesinado Héctor Melesio Cuén. (CUARTOSCURO/Departamento de Justicia/FGR)

El 25 de julio de 2024, Cuén Ojeda salió de su domicilio en Culiacán acompañado de Fausto Corrales Rodríguez, hijo del exrector de la UAS Víctor Antonio Corrales Burgueño y colaborador cercano de Cuén. Su destino era la finca Huertos del Pedregal, a las afueras de Culiacán, donde según la carta de Zambada también habrían sido convocados Rubén Rocha Moya e Iván Guzmán Salazar.

La confirmación de la cita, según el testimonio de un integrante de Los Chapitos obtenido por el periodista Luis Chaparro de Pie de Nota, llegó por conductos políticos: fue Enrique Díaz Vega, entonces secretario de Administración y Finanzas de Sinaloa, quien confirmó el encuentro a alguien descrito como amigo personal de la familia Guzmán.

Rocha Moya siempre negó haber asistido. “Si le dijeron que iba a estar yo, pues mintieron. Y si les creyó, pues cayó en la trampa”, declaró el gobernador durante la inauguración del Hospital General de Culiacán. Nunca presentó pruebas de su paradero ese día pese a los reiterados cuestionamientos públicos, solo mencionando que había ido de viaje a Estados Unidos.

Caricatura de Héctor Melesio Cuén Ojeda en saco azul, con un reloj sin manecillas y una gasolinera Pemex de noche con un auto y moto, en estilo acuarela digital.Caricatura editorial de Héctor Melesio Cuén Ojeda, con un reloj sin manecillas y una gasolinera Pemex de fondo, simbolizando el tiempo detenido y la escena clave de un caso sin resolver. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo que ocurrió dentro de la finca lo reconstruyó parcialmente el propio Zambada en su carta y, con mayor detalle, un integrante de la estructura de Los Chapitos en el testimonio revelado hace unos días por Pie de Nota.

Cuén resultó herido de bala durante el operativo de sometimiento de Zambada. Le realizaron un torniquete en las piernas. Todavía estaba con vida cuando fue sacado de la finca en una camioneta. Fausto Corrales, según ese testimonio, fue amenazado y obligado a conducir el vehículo bajo la vigilancia de un hombre armado en la parte trasera.

La Fiscalía General del Estado de Sinaloa presentó un video que supuestamente mostraba el ataque en una gasolinera de La Presita. Los empleados del lugar declararon que no escucharon disparos y el cuerpo de Cuén presentaba cuatro heridas de bala mientras el video solo mostraba un disparo. La FGR tomó el caso y calificó la carpeta de “elementos no fidedignos” y encontró sangre de Cuén en la finca Huertos del Pedregal. La entonces fiscal Sara Bruna Quiñónez renunció al cargo en septiembre de 2024, sin que hasta ahora haya sido citada a explicar el montaje.

Urna con las cenizas de Héctor Melesio Cuén Ojeda. (Facebook/Héctor Melesio Cuén Díaz)Urna con las cenizas de Héctor Melesio Cuén Ojeda. (Facebook/Héctor Melesio Cuén Díaz)

Tras el asesinato de Cuén, ocurrió algo que Bojórquez describió en Aristegui Noticias como “un silencio fúnebre”. La misma estructura que había movilizado miles de universitarios en marchas y protestas para defender la autonomía de la UAS no organizó ni una sola manifestación para exigir justicia por el fundador del PAS.

Bojórquez intentó obtener una reacción. Le envió un mensaje a la viuda de Cuén: su respuesta fue bloquearlo. El hijo de Cuén declinó amablemente pero no dio declaraciones. “No hubo una sola protesta”, dijo.

La explicación que el periodista ofrece es directa: la relación de Cuén con El Mayo Zambada era conocida por la familia, por el PAS y por los directivos de la universidad, pero la tenían “escondidita”. Cuando se supo que murió en un encuentro con Los Chapitos y el Mayo, “pues les cayó eso como un balde de agua helada en la cabeza y pues mejor se callaron”.

El cuerpo de Cuén fue incinerado al día siguiente de su muerte, antes de agotar todas las pruebas forenses. La FGR calificó esa decisión como “contraria a las prácticas criminalísticas sobre investigación de homicidios”. Bojórquez planteó una pregunta que nadie ha respondido públicamente: quién autorizó a la familia a cremar el cuerpo de un hombre asesinado sin el visto bueno del Ministerio Público.

(Anayeli Tapia/Infobae)El lugar donde fue atacado Héctor Melesio Cuén Ojeda ha dado mucho de qué hablar. (Anayeli Tapia/Infobae)

El desenlace del conflicto universitario llegó con una velocidad que contrastaba con los años de guerra jurídica. En noviembre de 2024, Madueña publicó un comunicado en el que agradeció a la presidenta Claudia Sheinbaum haber girado instrucciones a la Secretaría de Gobernación para propiciar el diálogo. Ese mismo día, 27 de noviembre, la Fiscalía de Sinaloa celebró ocho audiencias consecutivas y revocó todas las medidas cautelares contra el rector. Madueña regresó a la rectoría.

En enero de 2025, el juez Carlos Alberto Herrera absolvió a Madueña y a Guerra Liera de 11 procesos penales. El juez no encontró “quebranto patrimonial”. Los integrantes del Comité de Adquisiciones acordaron pagar 20 millones de pesos como reparación del daño, incluyendo al hijo de Cuén, Héctor Melesio Cuén Díaz. El plazo para el pago fue de seis meses.

“Dos meses después de que asesinaron a Cuén, el problema se resolvió y todos contentos”, subrayó Bojorquez.

Madueña no solo recuperó el cargo. Tras la muerte de Cuén se aprobó la reforma a la Ley Orgánica que el exrector había bloqueado durante años, se convocaron elecciones abiertas de rector y Madueña se postuló y ganó. Hoy está en su segundo periodo al frente de la UAS.

La detención de Fausto Corrales Rodríguez el 19 de agosto de 2026 en la alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México, es el primer avance público en una investigación que acumula 153 entrevistas, mil 288 informes y 124 dictámenes periciales. Corrales, el único testigo presencial con vida del asesinato de Cuén, enfrenta cargos de encubrimiento y falsedad de declaraciones ante un juez federal. La FGR mantiene el expediente bajo reserva hasta 2030, argumentando seguridad nacional y soberanía.

Fuente: Infobae.

Por: Anayeli Tapia Sandoval.

https://www.infobae.com/mexico/2026/08/24/asi-inicio-inicio-el-pleito-entre-hector-cuen-y-rocha-moya-por-la-uas-que-termino-con-el-exrector-muerto-y-el-mayo-zambada-preso/