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El gobierno de Estados Unidos incluyó a la embajada en México entre más de 20 sedes diplomáticas consultadas para reunir información sobre presuntos grupos de “extrema izquierda”, como parte de una ofensiva del Departamento de Estado que ha generado tensión interna y desconfianza entre países aliados, según documentos revisados por The Washington Post.
El cable llegó a más de 20 embajadas
De acuerdo con el reportaje, el Departamento de Estado envió a mediados de junio un cable a más de 20 embajadas de Estados Unidos —desde Argentina y México hasta Italia y Albania— solicitando información sobre grupos de extrema izquierda. La solicitud se enmarca en la narrativa que la administración de Donald Trump ha construido en torno al movimiento antifascista, conocido como “antifa”.
Aunque varias embajadas respondieron al llamado, el medio estadounidense señala que ninguna coincidió con la valoración de la Casa Blanca sobre el supuesto nivel de amenaza que representan estos grupos.

Una ofensiva diplomática más amplia
La petición a la embajada en México no es un hecho aislado. Forma parte de una estrategia mayor encabezada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien invitó a ministros de más de 60 países a una reunión la próxima semana sobre lo que la administración Trump considera un peligro mayor: el resurgimiento del “terrorismo transnacional de extrema izquierda”.
Aunque no se ha confirmado si México figura entre los países invitados a esa reunión, The Washington Post señala que la lista revisada por el diario incluye a la mayoría de las naciones europeas, a los países latinoamericanos más importantes y a varios estados asiáticos, como India, Indonesia y Singapur. El Departamento de Estado no respondió a la solicitud de información sobre cómo se elaboró dicha lista.
Sin embargo, la convocatoria no ha sido bien recibida en varias cancillerías. Según el reportaje, la reunión ha provocado inquietud entre funcionarios estadounidenses de carrera y políticos, algunos aliados europeos y analistas independientes que no perciben la amenaza en los mismos términos.
Escepticismo entre expertos y gobiernos europeos
El uso de la etiqueta “terrorismo de extrema izquierda” ha sido cuestionado por especialistas. Uno de los funcionarios estadounidenses consultados por el diario advirtió que catalogar a antifa como una organización terrorista extranjera permitiría desbloquear ciertas herramientas de investigación, como la vigilancia, lo que ha encendido alertas dentro del propio gobierno.
En Europa, la respuesta ha sido similar a la registrada en Latinoamérica. Un diplomático citado por The Washington Post fue tajante: “No tenemos antifa”, mientras otro funcionario aseguró no encontrar razones para asistir a la reunión convocada por Rubio.
Contexto: designaciones y presión política
La ofensiva se da después de que, en noviembre pasado, el Departamento de Estado designara a cuatro grupos europeos como organizaciones terroristas extranjeras, decisión que también fue recibida con escepticismo por analistas en materia de contraterrorismo.
Hasta el cierre de esta nota, la embajada de Estados Unidos en México no ha respondido públicamente sobre el contenido de su respuesta al cable del Departamento de Estado.
Fuente: Infobae.
Por: Itzallana López Castillo.

