Hablar del colágeno también es hablar de una de las proteínas más abundantes de nuestro cuerpo. Este nutriente está presente en una gran
Hablar del colágeno también es hablar de una de las proteínas más abundantes de nuestro cuerpo.
Este nutriente está presente en una gran proporción en el organismo, ya que desempeña un papel fundamental en muchas estructuras, como la piel, los huesos, los músculos, los ligamentos y los tendones.
Gracias al colágeno, muchos tejidos mantienen su elasticidad y resistencia, y por ello resulta importante para conservar un buen estado de salud y movilidad a lo largo de nuestra vida.
La producción natural de colágeno en nuestro sistema no es la misma para las diferentes etapas de nuestro desarrollo, ya que es un nutriente que comienza a disminuir con el paso de los años.
A partir de los 25 años, tu cuerpo irá produciendo menos cantidad de esta proteína cada vez, un proceso que va acelerándose conforme envejecemos y, por eso, la aparición de arrugas, la pérdida de firmeza en la piel y la fragilidad de nuestras articulaciones es más notoria con la edad.
La disminución de la producción de colágeno es de especial importancia en las mujeres, sobre todo después de la menopausia, ya que los cambios hormonales que se viven durante esta etapa contribuyen a una disminución aún más rápida de la producción de colágeno.
De ahí que sea tan importante no solo mantener hábitos saludables para cuidar nuestra salud, sino también incorporar nutrientes que ayudan a tu cuerpo a producir esta proteína de forma natural.

Hay muchas frutas y verduras que pueden brindarte vitamina C. Foto: Pexels / Ilustrativa.
El nutriente clave que ayuda a que produzcas colágeno
Aunque es muy común incluir en la alimentación suplementos de colágeno para tratar de mantener nuestros niveles de esta proteína en valores adecuados, hay un nutriente clave que nuestro organismo necesita para fabricar colágeno.
Estamos hablando de la vitamina C, un elemento que participa directamente en la formación de esta proteína, ayudando a estabilizar y fortalecer las fibras de huesos, piel, articulaciones y otros tejidos.
Además de favorecer y estimular la síntesis de colágeno, esta vitamina también es un poderoso antioxidante que nos ayuda a proteger las células del daño causado por los radicales libres.
Así, no solo contribuimos a mantener nuestros niveles de colágeno en buen estado, también ayudamos a preservar el que existe en el organismo, algo importante para que las diferentes estructuras en donde participa esta proteína se mantengan saludables.
Si quieres obtener vitamina C a través de la alimentación, este es un proceso muy fácil. Solo tienes que incluir con frecuencia frutas y verduras frescas como la mandarina, el limón, la guayaba, la naranja, el kiwi y las fresas; el pimiento, el brócoli, el jitomate y otras similares.
Todas estas son ricas en vitamina C y, al consumirlas en una dieta balanceada y variada, ayudamos al cuerpo a producir colágeno de manera eficiente, además de brindarle los nutrientes que necesita para mantenerse saludable.
Así contribuimos al cuidado de la piel, los huesos, las articulaciones y más, incluso con el paso del tiempo.
Fuente: Gastrolab.
Por: Rafael Maldonado.

