Arqueólogos han encontrado frascos de miel intactos en tumbas egipcias de miles de años. Descubre los factores físicos y químicos que la convi
Arqueólogos han encontrado frascos de miel intactos en tumbas egipcias de miles de años. Descubre los factores físicos y químicos que la convierten en el único alimento imperecedero.
A diferencia de las frutas, la carne o el pan, que sucumben al moho y a las bacterias en cuestión de días o semanas, la miel pura posee una cualidad casi mágica: no caduca jamás. De hecho, los arqueólogos han desenterrado vasijas con miel en las tumbas de los antiguos faraones egipcios que, tras más de tres mil años, se conservaban en perfecto estado comestible.
Detrás de este “alimento inmortal” no hay ningún conservante artificial ni magia, sino una fascinante combinación de química, física y la asombrosa biología de las abejas.
La baja humedad de la miel provoca la deshidratación inmediata de cualquier bacteria u hongo que intente invadirla. — Foto: Art Rachen / Unsplash.
La trilogía química que frena a las bacterias
Para que un microorganismo (como las bacterias o los hongos) contamine un alimento y lo eche a perder, necesita un entorno propicio para multiplicarse. La miel, por su parte, representa un ambiente absolutamente hostil para la vida bacteriana debido a tres factores clave:
1-Escasísima humedad (Efecto osmótico): La miel en su estado final contiene solo entre un 17% y un 18% de agua. Al ser una solución saturada de azúcares con tan baja actividad de agua, genera un fenómeno de ósmosis: cualquier bacteria que intente asentarse en ella pierde toda su humedad interna y muere deshidratada de forma casi instantánea.
2-Alta acidez: Las abejas aportan enzimas durante el proceso de elaboración que modifican el pH del néctar. La tiene un pH ácido promedio de entre 3 y 4.5. Estmiel e grado de acidez es suficiente para matar o inhibir el crecimiento de la inmensa mayoría de los microorganismos dañinos.
3-Producción natural de agua oxigenada: Durante el proceso de digestión en el buche de la abeja, el insecto añade una enzima llamada glucosa oxidasa. Al mezclarse con el néctar, esta enzima produce pequeñas cantidades de ácido glucónico y peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), el cual actúa como un potente antiséptico natural.
Las abejas aportan enzimas clave que transforman el néctar en una sustancia ácida y antiséptica. — Foto: Cristina Marin / Unsplash.
¿Qué pasa cuando la miel se cristaliza?
Es muy habitual observar que, con el tiempo o las bajas temperaturas, la miel sólida o se llena de grumos blancos. Esto no significa que esté podrida o arruinada; es simplemente un proceso físico natural de cristalización de la glucosa.
Para devolverle su textura líquida y dorada original, solo debes colocar el frasco bien cerrado en un recipiente con agua tibia a baño María durante unos minutos (evitando hervirla para no alterar sus propiedades nutricionales).
Tip: Para garantizar que tu miel dure eternamente, consérvala siempre en un frasco de vidrio herméticamente cerrado y utiliza cubiertos secos al servírtela. Si dejas el frasco destapado, absorberá la humedad del ambiente y podría llegar a fermentar.
Fuente: Gastrolab.
Por: Fabiana Rincci.

