Adoptar el hábito de consumir una bebida caliente antes de ir a la cama es una de las rutinas nocturnas más populares para desconectar del est
Adoptar el hábito de consumir una bebida caliente antes de ir a la cama es una de las rutinas nocturnas más populares para desconectar del estrés diario y preparar al organismo para el reposo.
Entre las distintas opciones de la herbolaria tradicional, la infusión de manzanilla con jengibre se ha posicionado como una combinación terapéutica de primer orden.
Mientras que la manzanilla es famosa por sus virtudes relajantes y digestivas, el jengibre aporta un perfil bioactivo cargado de propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, por lo que integrar esta bebida a la dieta nocturna de forma constante produce un impacto positivo e integral en el cuerpo, afectando favorablemente al sistema digestivo, nervioso e inmunológico.
Sin embargo, para aprovechar al máximo sus beneficios sin generar contraindicaciones, es importante comprender cómo actúan sus componentes activos durante las horas de sueño.
Conoce qué le sucede a tu organismo cuando tomas una taza de manzanilla con jengibre todas las noches de forma constante.
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Qué efectos tiene el té de manzanilla y el jengibre en tu organismo
Al combinar la flor de manzanilla (Matricaria chamomilla) con la raíz de jengibre (Zingiber officinale), se genera una sinergia de fitonutrientes que actúan en el cuerpo mientras descansas:
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Desinflamación abdominal y digestión pesada: El jengibre contiene gingeroles y shogaoles, compuestos que estimulan el vaciado gástrico y previenen la acumulación de gases o la pesadez estomacal tras la cena. Por su parte, los flavonoides de la manzanilla relajan los músculos lisos del tracto digestivo, reduciendo espasmos, acidez y la molesta distensión abdominal al despertar.
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Reducción del estrés y mejor calidad de sueño: La manzanilla posee un antioxidante llamado apigenina, el cual se une a los receptores de benzodiazepinas en el cerebro, produciendo un efecto sedante suave y natural. Al combinarse con la capacidad del jengibre para regular los niveles de cortisol (la hormona del estrés), facilita la inducción a un sueño profundo y reparador.
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Fortalecimiento del sistema inmunológico: Durante la noche, el cuerpo entra en un proceso natural de reparación celular. Los antioxidantes presentes en ambos ingredientes combaten el estrés oxidativo y ayudan a prevenir infecciones respiratorias o inflamación articular crónica.
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Control del reflujo e indigestión nocturna: Si se consume tibia y sin exceso de endulzantes, la infusión ayuda a neutralizar los ácidos estomacales, evitando que la comida retorne hacia el esófago al estar en posición horizontal en la cama.
La apigenina de la manzanilla actúa sobre los receptores cerebrales para favorecer la relajación muscular y un sueño continuo. Crédito: Canva/ Imagen ilustrativa.
Cómo preparar la infusión nocturna de forma correcta
Para extraer los aceites esenciales del jengibre y la manzanilla sin quemar sus compuestos activos, sigue estas recomendaciones de preparación:
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Hirve una taza de agua (250 ml). Agrega 2 o 3 rodajas delgadas de jengibre fresco y deja hervir a fuego bajo durante 3 minutos.
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Apaga el fuego, añade una cucharada de flores secas de manzanilla (o un sobre de té) y tapa el pocillo inmediatamente. Deja reposar durante 5 a 7 minutos para evitar que los aceites aromáticos volátiles se evaporen.
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Consume la bebida tibia entre 30 y 45 minutos antes de acostarte.
Tip Gastrolab sobre el uso del jengibre de noche
Si tienes un estómago sensible o sufres de insomnio severo, moderar la cantidad de jengibre es clave.
Utiliza rodajas delgadas en lugar de jengibre en polvo concentrado, ya que en grandes dosis el picor del jengibre fresco puede resultar estimulante para algunas personas o generar una ligera sensación de calor corporal que dificulte conciliar el sueño inicialmente.
Incorporar una taza de manzanilla con jengibre a tu rutina nocturna es un gesto sencillo de autocuidado que transformará tu digestión y te permitirá disfrutar de un descanso verdaderamente reparador.
Fuente: Infobae.
Por: Fabiana Rincci.

