De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), México es el primer productor y distribuidor de alimentos ultraprocesados e
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), México es el primer productor y distribuidor de alimentos ultraprocesados en América Latina, y el cuarto a nivel mundial, solo detrás de Estados Unidos, Canadá y Alemania.
Esto se traduce en la cantidad de productos que consume cada mexicano, que adquiere, en promedio, 212 kilogramos de estos alimentos al año, lo que equivale a más de medio kilo diario.
Los productos más populares incluyen botanas saladas, bebidas azucaradas, dulces, pastelitos empaquetados y sopas instantáneas; en comida rápida, los tacos, hamburguesas y pizzas encabezan las preferencias de los mexicanos.
Alimentos ultraprocesados, la vía rápida para enfermedades crónicas
De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) más del 70% de la población consume este tipo de alimentos de manera habitual, mientras que el acceso a frutas, verduras y proteínas sigue siendo limitado, especialmente en los sectores de menores ingresos.
La comida rápida se ha puesto de moda en México. — Canva/Ilustración.
Lina Pohl, Representante de la FAO en México destacó que se tiene un doble trabajo que hacer en materia de alimentación a nivel mundial, ya que mientras el hambre y la inseguridad alimentaria aumenta, también lo está haciendo el sobrepeso y la obesidad.
“Por cada persona que sufre hambre en América Latina, más de seis padecen sobrepeso u obesidad. Necesitamos hacer más accesibles y asequibles los alimentos sanos y nutritivos, incluyendo a las y los pequeños productores con acceso a mercados directos con consumidores y cambiar nuestros patrones de consumo”, manifestó la Funcionaria Internacional.
La importancia de eliminar estos alimentos de la dieta familiar
Eliminar los alimentos ultraprocesados es fundamental para la salud de tu familia ya que, muchas veces sin que lo notes, los empaques del supermercado esconden fórmulas industriales hiperpalatables.
Conocer el impacto real de los ultraprocesados es vital para prevenir enfermedades y cuidar la economía del hogar. De acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud (NIH), los alimentos ultraprocesados (AUP) son formulaciones altamente refinadas de compuestos no nutritivos que contienen cantidades elevadas de azúcar, grasa, sodio, aditivos alimentarios y emulsionantes dietéticos.
Investigadores de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) comprobaron mediante ensayos clínicos controlados que las personas expuestas a estos productos consumen de manera inconsciente unas 500 kilocalorías extra al día en comparación con quienes siguen una dieta de alimentos reales.
Es importante revisar los etiquetados. — Canva/Ilustración.
¿Cómo cambiar a una dieta más saludable?
Aunque el etiquetado frontal impuesto por las autoridades mexicanas ha sido un avance importante para informar a los consumidores, los expertos insisten en que se necesitan más acciones. Las recomendaciones básicas son:
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Limitar la compra de ultraprocesados, leer cuidadosamente las etiquetas para conocer los contenidos de azúcar, sodio y grasas saturadas.
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Dar preferencia a alimentos frescos y naturales
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Motivar a los jóvenes a realizar actividad física de manera cotidiana.
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Recuperar hábitos alimenticios que prioricen la salud por encima de la conveniencia.
De acuerdo con MedlinePlus es importante aprender a interpretar correctamente las listas de ingredientes en el momento de hacer las compras. Los consumidores deben prestar especial atención al orden de los componentes —que se enumeran por peso de mayor a menor— y desconfiar de los productos con nombres impronunciables o aditivos químicos ocultos.
Ideas caseras y económicas para sustituirlos
Sustituir los ultraprocesados no requiere necesariamente un presupuesto elevado ni la adquisición de productos gourmet en tiendas costosas. La clave del éxito respaldada por especialistas en nutrición radica en la planeación semanal de los menús familiares y en el aprovechamiento inteligente de los mercados locales. Algunas ideas:
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Cambia las galletas y papas fritas comerciales por opciones naturales como frutos secos, fruta fresca o semillas recomendadas por los NIH.
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El chocolate blanco nunca será saludable ya que no tiene cacao, lo mejor son chocolates de alta pureza, a partir del 70% de cacao.
El cacao es una excelente opción. — Canva/Ilustración.
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Elaborar nuestros propios dulces, como el sorprendente snack de garbanzos con chocolate, una trufas veganas o turrón de chocolate, aceite de oliva y almendras.
Asimismo, encontrarás recetas para condimentos especiales como la de la cátsup, que da la American Heart Association, en la que necesitarás poner a fuego bajo estos ingredientes y crear la tuya:
Una cátsup completamente natural. — Canva/Ilustración.
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1 lata (170 g) de pasta de tomate baja en sodio
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1 cucharada de azúcar moreno o una mezcla sustituta de azúcar y azúcar moreno.
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1 cucharadita de ajo en polvo
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1 cucharadita de cebolla en polvo
Fuente: Gastrolab.
Por: Julia Castro.

